Cuida tu parrilla, dura una vida
RITUAL DE MANTENIMIENTO
Una parrilla bien cuidada puede acompañarte durante veinte años o más. Una descuidada, dos temporadas. En Mainar somos partidarios del mantenimiento corto pero constante: pocas rutinas, hechas cada vez, marcan toda la diferencia.
1. Limpia en caliente, no en frío
Al terminar de cocinar, cuando la parrilla todavía está caliente, pasa un cepillo metálico sobre las barras. Los restos de grasa y carne se desprenden con la mitad de esfuerzo. Si esperas a que enfríe, tendrás que rascar.
2. Aceite ligero después de limpiar
Una vez retirada la suciedad, aplica una capa muy fina de aceite vegetal sobre las barras con un paño limpio. Esto evita la oxidación y mantiene el efecto antiadherente.
3. Vacía las cenizas con frecuencia
En parrillas de carbón, la ceniza húmeda es el peor enemigo del acero. Después de cada uso (y siempre que llueva), vacía el cenicero y pasa un trapo seco.
4. Revisa los puntos críticos
- Tornillos y bisagras: aprieta los flojos cada mes
- Ruedas: lubrica con grasa multiuso una vez al año
- Quemadores (gas): cepilla agujeros obstruidos con cepillo de púas finas
- Mangueras de gas: revísalas anualmente y sustituye cada 5 años
5. Almacenaje en invierno
Si no vas a usar la parrilla en meses, guárdala en seco, bajo techo o con una funda transpirable. Nunca con cenizas dentro. Una pastilla anti-humedad cerca del quemador prolonga la vida del acero inoxidable.
6. Cuándo cambiar piezas
Las barras de hierro fundido pueden vivir décadas. Las de acero fino, 5-7 años. Si ves óxido profundo o deformación, es hora de sustituir. La mayoría de nuestros modelos tienen recambios disponibles, escríbenos antes de descartar la parrilla entera.